miércoles, 11 de mayo de 2011

CONTRA EL PATRÓN

La Audiencia Provincial de Las Palmas celebró esta mañana un juicio contra un hombre de nacionalidad marroquí. El procesado se enfrenta a 12 años de cárcel más una multa de 200.000 euros por un delito contra el derecho de los ciudadanos extranjeros y otro contra la salud pública.

El Ministerio Público lo acusa de traer a bordo de una patera a cinco personas, a quienes cobró 500 euros a cada una por entrar de forma ilegal en España el 12 de septiembre de 2009 cuando llegaron a la playa El Torreón en Corralejo, en el municipio majorero de La Oliva.

Entre las seis personas que viajaron en la embarcación, además de un menor de edad, el supuesto patrón permitió que uno de los hombres viajara con casi 45 kilos de hachís destinados a ser distribuidos en las islas.

Para el supuesto traficante, la Fiscalía solicita 4 años de prisión por un delito contra la salud pública, más una multa también de 200.000 euros. Su declaración fue fundamental en el juicio, ya que reconoció que traía la droga y que el patrón lo sabía. Sin embargo, el otro acusado negó los hechos, aseguró que no sabía nada de la droga y que él venía en la patera como uno más.

martes, 10 de mayo de 2011

FORMAS DE VIDA

Tres hombres se sentaron en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Las Palmas porque la Fiscalía los acusa de un delito continuado de robo con fuerza. Entre 2004 y 2005, supuestamente se dedicaban a forzar coches en Fuerteventura y sustraer los efectos que encontraban en su interior. Hablamos de un total de 68 robos en coches y 16 denunciantes que han llevado el caso a juicio.
Dos de los acusados son padre e hijo, pero sólo el padre reconoció los hechos y confesó que era su forma de vida, que en esa época tomaba drogas y la forma de conseguir el dinero para pagarlas era el robo.
Según el principal acusado, los robos los cometió con otros dos hombres de nacionalidad marroquí que no han podido ser identificados porque el imputado no ha aportado ningún dato de esas personas y que exculparían a los que hoy se sentaron con él ante el tribunal.
Los otros dos acusados, el hijo y otro hombre, negaron su participación en los hechos y sus abogados pidieron la libre absolución. Se enfrentan a 5 años de cárcel cada uno y para el cabecilla del grupo, que es reincidente, el Fiscal solicitó 6 años de prisión.

Poco después en otra sala, juzgaron a otro hombre que se enfrenta a 23 años de cárcel porque supuestamente violó en varias ocasiones a una mujer. En el juicio el acusado aseguró que su supuesta víctima fue su pareja sentimental con quien convivió en una zona de chabolas de Las Palmas de Gran Canaria conocida como "el fumadero". Ambos son toxicómanos, y el imputado alegó que las relaciones sexuales siempre fueron consentidas y que la denuncia es por venganza porque el acusado dejó esa relación sentimental para volver con su esposa, y apuntó también que la supuesta víctima le amenazó con que le iba a arruinar la vida.
Por contra, la denunciante dijo que sólo conocía al acusado de comprarle droga en ocasiones y que las veces que la agredió sexualmente accedió por miedo a que la matara. La supuesta víctima llegó al juicio también desde prisión, donde se encuentra por otra causa que tiene pendiente con la justicia. La defensa del acusado pidió la libre absolución para su cliente.

jueves, 5 de mayo de 2011

MENTIRAS, VIOLENCIA Y PROSTITUTAS

Juicio de alta tensión en la Audiencia Provincial de Las Palmas. Un hombre está acusado de un delito de robo con violencia y le pueden caer 10 años de prisión, pero en el juicio su supuesta víctima dijo que no fue él, a pesar de que ya lo había reconocido en comisaría.

El acusado dice que es inocente, y para la supuesta víctima, ahora el Fiscal pide 2 años de prisión por falso testimonio, al igual que dos testigos: dos mujeres que trabajaban en la casa de citas donde tuvo lugar el incidente hace un año. La defensa pide la libre absolución mientras el Ministerio Público mantiene sus peticiones porque dice, "todos mienten tal vez por coacciones o amenazas del acusado".

LOS HECHOS
Según el escrito del Fiscal, la madrugada del 20 de marzo de 2010, en la zona de alterne de las calles de Molino de Viento y Pamochamoso en la capital grancanaria, un hombre de nacionalidad colombiana sufrió el atraco de su movil y de su cartera que contenía 280 euros. Además el atracador, supuestamente, golpeó por todo el cuerpo a su víctima que terminó con un traumatismo cranoencefálico leve, perforación en el tímpano derecho, herida y deformidad nasal que le ha provocado una alteración de la respiración debido a las secuelas, además de un perjuicio estético.

PETICIONES DE LAS PARTES
Fiscal y Acusación Particular solicitaron 5 años de prisión por el delito de robo con violencia y otros 5 años por el delito de lesiones. En total 10 años de prisión, más indemnizaciones de entre 10.000 y 15.000 euros.
Pero la defensa interesó la libre absolución de su cliente. El acusado negó los hechos y mantuvo durante el juicio su versión de los hechos que defendió su abogado. Según el procesado, aquella noche se encontraba en el interior de una casa de citas de Las Palmas de Gran Canaria y escuchó como la supuesta víctima le insultaba desde la calle, que hubo un momento en el que cogió una butaca para protegerse porque pensó que el denunciante lo iba a atacar con un arma blanca pero que se fue corriendo desde que pudo huir. Y que él vio cómo el denunciante estaba en la calle peleando con otras personas pero no tenía conocimiento de que le hubiesen robado.

COMIENZA EL SHOW
Tras la declaración del acusado, que negó los hechos (hasta aquí todo ha transcurrido con normalidad), entra en la sala la supuesta víctima y denunciante del robo con violencia y de las lesiones. El hombre agredido declara que el hombre que se sienta en el banquillo no es el culpable de lo sucedido, que no lo conoce, no lo ha visto nunca y que sus agresores fueron cinco hombres de quienes no recuerda bien sus caras porque reconoce que aquella noche había tomado ocho copas de wisky.
El juez le recuerda que está bajo juramento pero continúa con la misma versión. El Fiscal se enfada y le grita: "Mire, la persona que está ahí sentada se enfrenta a 10 años de prisión, usted tiene que decir si esto es verdad o no!"
Le pregunta si tiene miedo, si está amenazado, pero todo es no, no, no. Finalmente, Fiscalía acaba pidiendo dos años de prisión para el denunciante por falso testimonio.

Entra el hijo del denunciante y cuenta que acudió al lugar de los hechos cuando le llamó una amiga que estaba allí para decirle lo que le había sucedido a su padre, pero no fue testigo presencial y poco pudo aportar en el juicio con su declaración.

Entonces entra en la sala la primera mujer, una de las chicas que presta sus servicios en la mencionada zona. Y a todas las preguntas del interrogatorio responde que no. Asegura que no conoce al hombre que se sienta en el banquillo, pero su versión se viene abajo cuando el Fiscal pide al Presidente del Tribunal que la secretaria proceda a leer la declaración de esta mujer en el juzgado de guardia. Allí reconoció que había visto en alguna ocasión a los implicados por la zona, que aquella noche el acusado robó y golpeó al denunciante y que los reconocería perfectamente si los volviese a ver. El representante del Ministerio Público pidió también para ella dos años de prisión por falso testimonio.

La segunda mujer que declara es quien llamó al hijo para que acudiese tras lo sucedido. Las contradicciones de ésta son aún más evidentes y descaradas. Pese a lo que declaró en el juzgado, ahora dijo en el juicio que ella se refiere a otro hombre con el mismo nombre que también frecuenta la zona. Pero además de llegar a describir físicamente al agresor posiblemente inventado, llegó a decir que cuando el incidente ocurrió no reconoció bien a la víctima porque había más de 15 hombres en la calle. Entonces, ¿si fue ella quien llamó a su hijo para que lo socorriera? ¿lo reconoció o no? Nuevo cabreo del Fiscal que vuelve a pedir otros dos años de prisión para esta mujer por falso testimonio.

LA INVESTIGACIÓN POLICIAL
Con el ambiente bastante caldeado y tenso llega el momento de la declaración del Subinspector de Policía encargado de la investigación. El agente aseguró que "el denunciante reconoció feacientemente al acusado porque fue en varias ocasiones a la comisaría para aportar datos hasta que dieron con el procesado y luego el denunciante lo reconoció por fotografía" y que además el denunciante le contó que había quedado con su supuesto agresor para intentar llegar a un acuerdo económico y que quitara la denuncia pero este acuerdo no se produjo y por eso llegaron hasta este momento, el juicio.

Lo curioso aquí es que el policía era un testigo aportado por la defensa, golpe bajo para el abogado defensor pues no tiene nada que ver lo que sostiene su testigo con la versión que acusado y abogado defensor mantienen. De hecho, el Fiscal recoge su turno mostrando su agradecimiento a la defensa por haber traído a este testigo.

IN DUBIO PRO REO
A la vista de lo transcurrido durante el juicio y tras una hora y media en la que los jueces y el fiscal perdieron los nervios en varias ocasiones, rechazan el resto de pruebas testificales, admiten la prueba documental aportada y comienza el turno de las conclusiones de las partes.

El representante del Ministerio Fiscal eleva a definitiva su petición de 10 años de prisión para el acusado y dice que "después de 18 años de profesión no ha visto nada igual", que "todos los indicios racionales y la labor de investigación e instrucción van dirigidas al acusado y hoy comparece y como si esto fuera una feria, una feria a la que algunos están acostumbrados, comienzan a mentir y a contradecirse, y que no hay respeto por la administración de justicia".

Pero las conclusiones más sorprendentes, no por la forma porque a enfado nadie ganó al fiscal, sino por contenido, fueron las del abogado de la acusación particular. Mantuvo su petición de 10 años de prisión aunque dijo que "reconoce las dificultades, que las pruebas parecían claras y que ahora estaban vacías de contenido y que se había incluso planteado abandonar su acusación". También agregó que "cree que el reconocimiento policial no se practicó cómo debía hacerse porque debieron hacer una rueda de reconocimiento física y no un reconocimiento a través de fotografía, pero que pueden existir resquicios para mantener su petición", así que finalmente, a pesar de sus dudas, sigue pidiendo cárcel para el acusado.

Y claro, como podrán imaginar, si antes el fiscal tuvo su momento de gloria cuando el abogado defensor le regaló el testimonio a su favor del policía, ahora la defensa tenía las cartas de su parte pues cómo es posible que si la acusación tiene dudas siga manteniendo la petición de prisión. In dubio pro reo es una locución latina que expresa un principio jurídico "en caso de duda, por insuficiencia probatoria, siempre se favorecerá al acusado. Este es uno de los pilares del Derecho Penal, al que se acogió el abogado de la defensa para pedir la libre absolución de su cliente recordando, además, que fue el único que mantuvo su versión, y que el mismo denunciante reconoció que había tomado demasiado alcohol aquella noche.
Calificó las conclusiones del fiscal como "insunuaciones tendenciosas", que la policía no realizó bien su trabajo por desidia, que si la acusación no las tiene todas consigo debería retirarse y que en su día "tan grave no verían los hechos el fiscal ni el juez instructor cuando dejaron en libertad al acusado para el que ahora piden 10 años de prisión".