sábado, 2 de abril de 2011

Veredicto del Crimen de Playa Blanca

Ya hay veredicto del juicio por la muerte del empresario lanzaroteño Benjamín Santana. El jurado popular ha declarado culpable de asesinato con ensañamiento y alevosía a Youssef Anzaha. La decisión fue tomada por unanimidad entre los miembros del jurado que consideran probado que Youssef fue el autor del crimen que tuvo lugar en Playa Blanca, Lanzarote, en octubre de 2009.

El veredicto se hizo público esta mañana en la Audiencia Provincial de Las Palmas.
En sus deliberaciones el jurado votó por unanimidad los siguientes hechos desfavorables para el acusado. Probado que Youssef estuvo hablando con Benjamín la mañana del 6 de octubre de 2009 "en el bar donde trabajaba el acusado y donde el fallecido iba a tomar su primer café diario". Los testigos corroboraron que ese día el acusado se marchó del local antes de que finalizase su jornada laboral. Probado que una vez Benjamín Santana ya estaba en su casa, "el acusado arremetió contra él dándole varias puñaladas entre las 6:40 y las 7:00 de la mañana". Los testigos aseguraron que ese día Santana no fue a comprar el periódico a las 8 de la mañana como hacía cada día. Probado que "el acusado lo atacó de forma sorpresiva dándole por la espalda con un arma blanca que no ha sido encontrada". Y probado que lo hizo con ensañamiento porque lo pudo matar de la primera puñalada pero le asestó hasta 15 "incrementando con plena intención y conciencia el padecimiento de su víctima".

La ropa que Youssef llevaba puesta en ese momento tampoco apareció. Youssef siempre sostuvo que nunca estuvo en casa de Benjamín Santana y que ese día por la mañana fue a comprar unos corderos que mató él mismo para alimentar a su familia. La tesis de la defensa se basó en que la Guardia Civil había maltratado al acusado y que había recogido sus huellas para luego dejarlas intencionadamente en el lugar del crimen.
Pero el jurado no creyó esta versión y además no pidieron el indulto porque sentenciaron que "no se lo merece, ni podríamos creer en la justicia después de que cometiese un hecho tan violento y que no sabemos si podría repetirlo".

La pena está ahora en manos del juez que será quien dicte sentencia. El fiscal mantuvo su petición inicial de 23 años de cárcel, al igual que la acusación particular que solicitaba 25, y el abogado de la defensa pidió al juez "toda la benevolencia que pudiera conceder".

viernes, 1 de abril de 2011

Modas "Per-Judiciales"

BY VICTORIO PÉREZ Y XAILA FALCÓN

Mientras veíamos en televisión este mediodía varios informativos canarios, nos percatamos que está de moda "más que nunca" la utilización de algunas expresiones incorrectas que se han popularizado entre los medios de comunicación. Ayer un rótulo en un informativo, hoy en dos entradillas... "los delitos no pueden ser presuntos!" Para quien pueda ser de ayuda, adjuntamos a continuación Usos Correctos del Español.


Presunto-a, presuntamente
Estamos ante un adjetivo (presunto) y un adverbio (presuntamente). Ambas palabras son muy usadas últimamente, por eso del lenguaje políticamente correcto, pero no es menos cierto que en la mayoría de las ocasiones se usan mal.
Definiciones:
Presunto es aquel a quien se considera posible autor de un delito antes de ser juzgado.
Presuntamente es un adverbio de modo que significa por presunción, por suposición, supuestamente.
Veamos algunas oraciones muy difundidas por los distintos medios de comunicación:
Ha sido acusado de un presunto delito.
La oración anterior es incorrecta. La presunción recae sobre la persona, no sobre el delito.
Los delitos no pueden ser presuntos. En realidad sobraría el adjetivo presunto puesto que en el acusar está implícita la presunción, ya que acusar es atribuir a alguien una falta o delito.
Lo correcto sería: Ha sido acusado de un delito.
Se busca al presunto autor del delito.
Es totalmente absurdo decir eso. Estamos hablando sin saber quién es el autor. El autor no tiene nombre ni apellidos, de momento; luego, se busca al verdadero autor, no a un supuesto (presunto) autor.
Lo correcto es: Se busca al autor del delito.
Cuando alguien con nombre y apellidos sea acusado de los hechos será porque ya se le ha encontrado, y entonces es cuando pasará a ser presunto autor.
Juan ha matado presuntamente a su mujer.
Aquí lo normal es suponer que el adverbio presuntamente modifica al verbo ha matado. Es incorrecto, pues no se puede matar supuestamente o presuntamente a nadie. Se ha matado o no se ha matado, pero no se puede matar presuntamente. Para decirlo bien tendríamos varias opciones:
Juan es el presunto autor de la muerte de su mujer.
Se presume que Juan ha matado a su mujer.
Cabe la posibilidad de usar presuntamente como un modificador de toda la oración y no sólo del verbo, en cuyo caso iría entre comas (pausas en el habla) y colocado, preferentemente, al principio o al final de la oración, aunque también puede ir intercalado:
Presuntamente, Juan ha matado a su mujer.
Juan ha matado a su mujer, presuntamente.
Juan, presuntamente, ha matado a su mujer.
Estas tres oraciones equivaldrían a la segunda de los dos ejemplos anteriores.