domingo, 21 de noviembre de 2010

Llega el juicio por el crimen de la niña coreana In Sil Oh

La historia que les voy a contar podría ser el terrorífico guión de una película, pero sucedió en Las Palmas de Gran Canaria el verano de 2008. Si hubiese sido una historia de cine, habría sido de esas que cuando se descubre quien es el malo no puedes creerlo. A partir de mañana se sentará en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Las Palmas el hombre que supuestamente mató a la niña coreana In Sil Oh en el barrio de La Isleta.

El juicio se celebrará con el sistema de jurado popular y será de gran interés periodístico por los delitos que se le imputan al procesado y por la triste historia de esta familia que conmovió a toda Canarias.

LOS HECHOS
El primer sobresalto de sus butacas sería al saber que el acusado no era un desconocido, sino precisamente un amigo íntimo de la familia, un compatriota de la familia Hak. De esos amigos con los que el padre de la menor solía jugar al golf. Ese día, el 30 de agosto de 2008, era sábado. La madre de la niña y su hermano estaban en Corea, y su padre iba a realizar un circuito de al menos 4 horas en el campo de golf del Cortijo en Telde. Sabía que la niña se encontraría sola en casa e ideó un plan para satisfacer su ánimo lascivo hacia In Sil Oh.
En menos de tres horas tuvo tiempo de llevar a cabo su plan. Primero le quitó al padre de In Sil las llaves de la vivienda que siempre guardaba en el vestuario. Se dirigió hasta la casa y se escondió para esperar a la niña, que sabía que estaba con unos amigos de la familia.
Cuando llegó la menor comenzó un verdadero calvario que es duro de contar. El escrito del Fiscal describe la agresión sexual y además indica que el acusado desde un principio tenía decidido matarla pues durante la agresión sexual, el acusado realizó maniobras de estrangulamiento prolongando así el dolor y la agonía de la niña. "A lo largo del ataque sexual la golpeó repetidamente con un cuerno nacarado en la cabeza, así como por último la golpeó con una bombona de gas butano en la cabeza causándole fracturas múltiples con salida de masa cranoencefálica".
En algún momento la niña en su propia defensa mordió al acusado, pero cuando acabó con su vida parece que no quedó satisfecho pues todavía tuvo tiempo para registrar la vivienda y sustraer algunos bienes materiales de la familia así como dinero en efectivo.
Aproximadamente a las 16:00 horas regresó en su Mercedes al Cortijo y conforme con lo que tenía planeado dejó las llaves del padre en su lugar y se fue al campo de prácticas simulando no haber abandonado el club.

LAS PENAS
El Ministerio Público pide para el acusado un total de 49 años de prisión: 5 años por el robo con violencia e intimidación, 4 años por el allanamiento de morada, 15 por la agresión sexual y 25 por el asesinato. El Fiscal pedirá la máxima en España por asesinato con el agravante de ensañamiento por la agonía que padeció la niña durante su muerte.
Además el procesado tendrá que indemnizar al padre con 150.000 euros, a la madre con otros 150.000 euros y al hermano con 100.000 euros por los daños morales causados.

EL JUICIO
La vista oral comenzará mañana lunes. Primero habrá que elegir al jurado popular y probablemente en la primera jornada sólo declarará el acusado, dejando los testigos y los peritos para los siguientes días. Me pregunto si el procesado se acogerá a su derecho a no declarar, si reconocerá los hechos o si por contra, inventará alguna historia que su abogado tendrá que defender. La historia de lo que ocurrió ya la conocemos, pero el rumbo del juicio lo determinará su declaración de los hechos. Aunque siempre será de gran interés la declaración de los médicos forenses que con sus pruebas serán los que demuestren el horror que vivió In Sil Oh el último sábado de su vida, cuando sólo tenía 11 años...

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