martes, 23 de noviembre de 2010

Declaran en el juicio los padres y amigos de la niña coreana In Sil Oh

Segunda jornada del juicio contra el ciudadano coreano que supuestamente violó y asesinó a la hija de 11 años de unos compatriotas y amigos suyos. Por la mañana tenían que declarar el resto del cuerpo policial que ha intervenido en la investigación. En total 13 agentes de la policía nacional.

Los primeros siete policías declararon a través de videoconferencia desde la península porque fueron los que identificaron y detuvieron al acusado cuando iba en una guagua por Ciudad Real de camino a Granada. El resto fueron agentes de la policía científica de Las Palmas que realizaron la primera vista ocular de la escena del crimen, tomaron fotografías y pruebas de la vivienda y también del coche del procesado.

Los que declararon por videoconferencia coincidieron todos en que el acusado mostró resistencia durante la detención con patadas y que fue necesario la intervención de tres agentes para conseguir bajarlo de la guagua. Lo único que recuerdan es que llevaba encima el móvil y una mochila con algo de ropa, un cúter y una botella de wisky. Cuando lo esposaron dijo a los policías que, palabras textuales, " sabía que era por lo de niña" y que se dirigía hacia Granada por allí se despediría de su hija para luego suicidarse.

Los restantes seis agentes de la policía científica explicaron en su declaración que encontraron la casa con mucho desorden, que la niña estaba tumbada en la cama sin nada de ropa en la parte inferior de su cuerpo y que había sangre por todas partes. También identificaron el cuerno nacarado con el que supuestamente el acusado golpeó a la menor hasta dejarla casi inconsciente.

Estos testimonios policiales son necesarios pero creo que arrojan poca luz en la tarea que concierne al jurado de descubrir si existió agresión sexual y sobre todo si se trató de un asesinato o de un homicidio. Luego se suspendió la sesión para que todos fuesen a comer y se reanudó a las cuatro de la tarde.
El primero en declarar fue el padre de la víctima, de su testimonio lo que más me llama la atención son dos cosas porque creo que son significas para poder ir encajando algunas piezas.

Antes de que ocurriesen los hechos, el padre recuerda que el acusado tocó una vez los brazos de la niña, dice que es una costumbre coreana pero que a la niña no le gustó, que se sintió incómoda y hablaron con el acusado para que no volviera a hacerlo. El padre continúa diciendo que no es una costumbre coreana escupir en las manos antes de golpear algo. Este detalle es muy importante porque es el argumento de la defensa para sostener su tesis de que se encontrase saliva del acusado y rechazar la teoría de la acusación particular de que se humedeció los dedos para introducirlos en la vagina de la pequeña.

En la declaración de la madre coincide con su marido en que la niña nunca estuvo a solas con el acusado, ¿si nunca estuvo a solas con él como pudo decir la acusación particular que hubo tocamientos y que la atracción sexual venía de atrás?
La madre asegura que su hija nunca le habría la puerta a nadie aunque fuese su abuela, y que nunca andaba por la casa semidesnuda como la encontró su padre. También añade que las braguitas y los pantalones nunca aparecieron.

Tanto los padres como el resto de amigos de la familia que conocían a la menor cuentan que el acusado no gustaba al resto de los coreanos porque era conocido por las peleas que tenía con las mujeres y que maltrataba a su esposa. 

A partir de mañana con la declaración de peritos y médicos forenses espero que se esclarezcan los hechos porque todavía hoy creo que no ha habido ninguna declaración contundente que demuestre que fue un robo que terminó en un homicidio, o un asesinato que el acusado planease tras satisfacer sus más bajos instintos con la pequeña, que esa es otra, sólo las muestras de la autopsia podrán decirnos si existió un posible delito sexual o el acusado dice la verdad, que la mató pero no la violó.


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